Que mal lo he pasado este fin de semana, chachos! Un pequeño accidente, de tintes petersellerescos (los que me conozcais bien os reireis recordando alguna de mis hostias clásicas) me ha dejado con la espalda hecha cisco durante cuatro largos días. Esta claro que la Sra. Milton se hace mayor y menos resistente a los golpes, desde aquí, muchas gracias a todos los que os habéis preocupado por mi maldita espalda durante este largo fin de semana Por cierto, ahora, entre la hinchazón, el morado y los pellejos de la quemadura solar, parece un cuadro de Luis Feito.



Reflexiones desde el lecho del dolor:

– Estoy prácticamente segura de que el universo Hellraiser, o al menos el personaje de Pinhead  se desarrolló previa estimulación dolorosa del nervio ciático. He aquí el secreto de la creatividad de Clive Barker, góticos y góticas! Nada de bisexualidad, corses, ni cosas de cuero con hebillas: un buen lumbago y resolvereis la Configuración del Lamento mucho mas deprisa lo que os gustaría.

* (los males cenobitas se curan con Nolotil, y cantidades industriales de Fastum Gel)



– Comentan por ahí que el dolor extremo puede provocar alucinaciones, e incluso, trances y visiones de un futuro próximo. Es mentira, tirada en el sofá viendo Stargate un número se me repetía insistentemente. Estaba decidida a comprarme  un billete de Euromillón hasta que me di cuenta de que era mi código postal.