Supongo que todos habreis oido hablar de Koko, la gorila americana que se comunica mediante lenguaje de signos. Pues bien, parece que entre las 2000 palabras que maneja el primate hay una de ellas (pezón) que le ha valido un par de demandas por acoso sexual. Sus ex-cuidadoras aseguran que Koko, exigía de vez en cuando que se quedasen con las mamellas al aire y eran alentadas por sus superiores a hacer caso al gorila so pena de perder su puesto de trabajo. Loco mundo este, donde hasta los monos tienen abogado.