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Pero que bien que nos lo hemos pasado… y que difícil ha sido volver a la vida normal…

Japón ha superado con mucho todas mis expectativas, y eso que las tenía por las nubes. Si teneis oportunidad de ir no os lo penseis ni un minuto, el viaje es una paliza de casi quince horas (mucho me acordé de Gus y su Seat Guru, sobre todo a la ida) pero sin ninguna duda, merece la pena. En cuanto localice el adaptador USB para la cámara, colgaré las fotos en una cuenta de Flickr. Mientras tanto, os voy contando:

TÓPICOS SOBRE JAPÓN TOTALMENTE FALSOS:
– Japón es caro: falso como un duro de madera, todo lo que compramos allí estaba prácticamente a la MITAD de precio que en España, la ropa y la comida en concreto me han parecido baratísimas. Por ejemplo, un cutter Olfa, con diez cuchillas de recambio, 450 yenes; unas zapatillas Vans 6000 yenes; un cuenco enorme de ramen espeso y gustoso, 350 yenes, una lata de refresco 120 yenes… para que os hagais a la idea, un euro equivale aproximadamente a 130 yenes, dependiendo de la cotización y de dónde cambieis el dinero (pasad del BBVA, un consejo gratuito de la Sra. Milton) . Lo que si que resultaba algo caro era el metro (entre 160/200 yenes el billete, dependiendo del trayecto y la compañía), por lo visto los alquileres e hipotecas son también bastante salvajes.

– Los japoneses son muy serios y poco amigos de la fiesta. Mentira gorda, grandes bebedores de cerveza, con bares y discotecas de todo tipo abiertos entre semana hasta las cinco de la mañana, precios asequibles y muy buen ambiente. Eso si, aun borrachos como coyotes eran enormemente respetuosos comparados con el fiestero español: nada de tirar basura, gritar, pelearse… una gozada ver a la gente durmiendo tirada a la entrada de una discoteca con el resto pasando por encima con cuidado para no despertarles; ir a un concierto con unas 60/70 personas y ver que al terminar había UNA SOLA colilla en el suelo; dejar una mochila en un rincón de la sala con la completa seguridad de que todo iba  a estar intacto cuando volvieses (no les ponen ni candado a las bicis, las tiendas no tienen alarmas… no me imagino eso en España)

TÓPICOS SOBRE JAPÓN TOTALMENTE CIERTOS
– La gente es muy uniforme, está mal visto destacar: si que tuve esa sensación  al andar por la calle, en el metro… Los famosos salarymen, por ejemplo iban todos iguales con traje de chaqueta y corbata, siempre de color negro (nada de gris, marrón, azul marino… ni corbatas con motivos ni colores) lo mismo para ellas. Muy pocos detalles personales en la vestimenta (como mucho alguna figurita kawaii colgando del móvil) y el peinado, sólo los niños y los señores mayores se permitían alguna extravagancia. Se vuelven locos por los uniformes, no era raro ver a chicas vestidas de colegiala los sábados y domingos.

– Los japoneses son muy educados y corteses con los extranjeros: totalmente cierto, en un par de ocasiones, personas que no nos conocían de nada nos acompañaron un buen rato para asegurarse de que encontrábamos una dirección; perdimos un billete de tren al volver de Kyoto y en vez de multarnos directamente, el revisor se tomó la molestia de llamar a la estación de origen para asegurarse de que habíamos cogido ese tren y nos regaló un billete de metro para llegar al hotel!

– La famosa eficacia japonesa, otro tópico totalmente acertado: quince minutos tardamos  en sacar un billete para el shinkasen Tokyo-Kyoto, llegar al anden y coger el tren, igualito que la RENFE, vaya. Los trenes y metros, una pasada, hiperpuntuales con asientos comodísimos ¡con calefacción!, railes antivibraciones (así me quedaba frita cada vez que cogíamos uno)… Los baños públicos del metro TOTALMENTE impolutos. Exquisitos el trato al cliente y la atención al detalle, en todos los restaurantes y cafeterías te dan un vaso de agua con hielo antes de pedir tu consumición y cuentan el cambio delante tuyo para que veas que te lo dan bien, hasta que no se aseguran de que estas completamente satisfecho no se quedan tranquilos.

Mañana mas.